Climascopio: los retos planteados a Latinoamérica a partir de una primera evaluación del despliegue de las energías limpias en la región

Durante el primer semestre de 2012 fue publicado el Informe Climascopio 2012. 

¿De qué trata Climascopio?

El Climascopio 2012 es un informe e índice realizado por el Fondo Multilateral de Inversiones, miembro del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en colaboración con Bloomberg New Energy Finance. 

El estudio evalúa el clima de inversión en torno al cambio climático en América Latina y el Caribe, analizando y evaluando la capacidad de los 26 países de la región de atraer inversiones hacia fuentes de energía con bajas emisiones de carbono, que contribuyen a una economía más verde. Todos los países que se incluyen en el informe son miembros prestatarios del BID.

Asignando una puntuación global a cada país, el Climascopio examina cuatro parámetros primordiales que están interrelacionados:

I. Marco Propicio – Las políticas existentes, estructuras del mercado energético y niveles de capacidad de energía limpia en cada uno de los países, así como otros factores relacionados.

II. Inversión en Energía Limpia y Créditos a Proyectos en Torno al Cambio Climático – Fondos destinados a la promoción de energías limpias, así como la disponibilidad y costo de capital local como, por ejemplo, microcréditos.

III. Negocios de Bajas Emisiones de Carbono y Cadenas de Valor de Energía Limpia – La capacidad de la industria local y cadenas de distribución de bienes, servicios y créditos de energía limpia.

IV. Actividades de Gestión de Emisiones de Gas de Efecto Invernadero – La amplitud de las acciones realizadas y los proyectos desarrollados siguiendo el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de las Naciones Unidas.

Estos parámetros son respaldados por 30 indicadores basados en la información obtenida por Bloomberg New Energy Finance a través de investigaciones de primera mano, consultorías e información pública, y charlas con expertos. Sumados, estos indicadores y sus correspondientes parámetros proporcionan una visión global del clima de inversiones en torno al cambio climático de cada país.

Esta información es complementada por la herramienta web, disponible en http://climascopio.fomin.org, que permite a los usuarios ajustar la importancia relativa de los cuatro parámetros, y adaptar la metodología de Climascopio conforme a sus necesidades.
 

De acuerdo a Climascopio 2012, Brasil, Nicaragua y Panamá recibieron las puntuaciones más altas gracias a una combinación de políticas locales favorables, inversiones en energías limpias y otros factores. También destacaron otros países que impulsaron medidas importantes, crearon estructuras de mercado, atrajeron instituciones de microfinanzas, o impulsaron proyectos fomentando bajas emisiones de carbono. 


Los resultados globales del Climascopio demuestran que todavía hay espacio para mejoras en países que buscan atraer más inversión hacia sus sectores de energía de bajas emisiones de carbono y que quieran instalar una mayor capacidad de energía limpia. Son necesarias mejores políticas en torno a energías limpias para conseguir este objetivo.

Existen, como mínimo, 80 políticas para el fomento de energías limpias en América Latina y el Caribe. Algunas ya han sido implementadas, mientras que otras se encuentran en proceso de implementación. En su mayoría, estas afectan mecanismos del mercado energético o incentivos fiscales. Trinidad y Tobago es el único país con políticas en marcha referentes al mercado de carbono. Brasil y República Dominicana son los únicos países que cuentan con políticas facilitando financiamiento en energía limpia.

Cerca de 8% de los 301GW de capacidad energética instalada en América Latina y el Caribe son producidos por fuentes renovables como biomasa y residuos (10,2GW), pequeñas hidráulicas (8,4GW), energía eólica (2,4GW), energía geotérmica (1,5GW) y energía solar (1,5MW). 

Comparado con el resto de países de la región, Panamá ha aumentado considerablemente la presencia de renovables, con una tasa de crecimiento de 31% de 2006 a 2010.

América Latina y el Caribe poseen dos características muy atractivas para los inversores que busquen generar nueva energía limpia: precios de electricidad altos y sólidas tasas de crecimiento de demanda energética. 

El promedio del precio al por menor en la región se situó en $0,14/kWh en 2010. Jamaica ($0,30/kWh), Barbados ($0,26/kWh) y Belice ($0,23/kWh) tienen tasas particularmente altas. Los precios relativamente altos de electricidad en la región brindan a los promotores la oportunidad de impulsar proyectos de energía limpia y de ofrecer otras posibilidades a consumidores insatisfechos. Estos precios son una señal para inversores que quieran impulsar proyectos de energía limpia a un costo competitivo. Es más, gracias a los bajos precios sin precedente de la infraestructura necesaria para generar energía limpia, en algunos países resulta posible instalarla de forma económica, sin necesidad de subvenciones.

Las microfinanzas están emergiendo como una fuerza importante en la expansión del acceso de comunidades más pobres a energías limpias. Cerca de 34 millones de personas en América Latina y el Caribe no tienen acceso directo a la red eléctrica. En la actualidad, hay 71 instituciones de microfinanzas en América Latina y el Caribe que ofrecen algún tipo de producto financiero verde. Nicaragua destaca por tener el nivel más alto de penetración de microfinanzas verdes. En total, las instituciones de microfinanzas verdes que operan en América Latina y el Caribe han concedido hasta la fecha $75 millones en micro préstamos verdes, proporcionando a unos 44.000 prestatarios con pocos recursos acceso a energía limpia, barata y renovable.

Las principales economías de la región lideran el impulso de las cadenas de valor de energía limpia, desde instituciones financieras y productores de equipos, hasta diseñadores e implementadores de proyectos. Brasil es el único país con una cadena de valor completa para al menos dos tecnologías de energía limpia (biocombustibles, y biomasa y residuos). México va encaminado a convertirse en el primer país con cadenas de valor completas para energía eólica y solar. Si bien es poco probable que países más pequeños puedan desarrollar cadenas de valor completas, podrían jugar un papel clave en llenar un espacio actualmente vacío para producir material especializado.

Entre 2006 y 2011, Bloomberg New Energy Finance registró un total de $90.000 millones en inversiones en energía limpia en América Latina y el Caribe. Brasil atrajo cerca del 80% del total de los fondos comprometidos.

No obstante hay países muy mal calificados y su potencial es inmenso como Venezuela, Trinidad y Tobago, Bolivia y Paraguay.

En próximas entradas analizaremos algunos de estos casos y los cambios de políticas públicas necesarios para reimpulsar el sector de las energía limpias.
 

Bibliografía



Banco Interamericano de Desarrollo/Bloomberg New Energy Finance (2012). Climascopio 2012: Cambio climático y clima de inversión en América Latina y el Caribe.

 
 
 

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