Inversiones en energías renovables: presente y futuro


En nuestra anterior entrada hicimos énfasis en las tasas de crecimiento de las renovables basándonos en dos informes de referencia sobre las energías renovables (UNEP, 2012; REPN, 2012).

Siguiendo en esa línea y con el objeto de seguir describiendo la situación actual de las energías renovables en el Mundo, intentaremos resumir como se están comportando las inversiones en el sector antes de trabajar en los siguientes trabajos en la clasificación de las mismas por su origen y destino.

Cómo se ha visto, las políticas de promoción de la generación de las renovables responden a múltiples causas e intenta enfocarse en objetivos concretos como lo son: a) seguridad energética, b) sostenibilidad, c) lucha contra la pobreza energética, d) desarrollo de un tejido industrial próspero.

Las inversiones que promueven y/o garantizan estas políticas tienen distintos orígenes y modalidades. Las mismas fluyen a aquellos lugares donde las políticas públicas facilitan el desarrollo de su implantación y sobre todo se origina dónde existe capital, la innovación tecnológica energética está más desarrollada y se requiere capitalizar aún más todo el esfuerzo de despliegue de dicha tecnología (Ruhul; Shuddhasattwa,2012.Pág. 1052).

Aún así, hay modalidades públicas que se integran a las privadas, así como aquellas que originan en los organismos multilaterales.

Adicionalmente, los países emergentes están logrando desarrollar un tejido empresarial propio, tal como está ocurriendo con Brasil o en el caso de economías gigantes como China e India que en un mediano plazo podrán ser competitivos en el sector.

Las inversiones globales en energía renovables crecieron cerca de 17% en 2011 llegando a un record de 257.000 millones de dólares: 6 veces más que la registrada en 2004 y 94% más que el total del año 2007 (año pre-crisis)[1] (REPN, 2012).

Aún así, el incremento registrado entre 2010 y 2011 estuvo por debajo al registrado entre 2009 y 2010 (37%), especialmente por la reducción del coste de los equipos en renovables, como módulos fotovoltaicos y turbinas eólicas “onshore” (UNEP, 2012).

El crecimiento de las inversiones en energía renovables entre 2004 y 2011 aún con la expansión después de la recesión de 2008-2009

El incremento de capacidad en gigawatts durante 2011 fue significativamente más grande en términos financieros, a pesar del contexto de crisis económica en los países desarrollados. 

El despliegue de la energía solar a escala global y el impulso que están tomando en las renovables en los Estados Unidos fueron los motores de las inversiones registrada durante el año 2011.

La energía eólica, el sector de mayor crecimiento en inversiones en los últimos años, fue sobrepasada por la solar durante 2011. El total de las inversiones en esta fuente creció 52% interanual para llegar a 147.000 millones de dólares. Esta tendencia fue impulsada por las instalaciones fotovoltaicas (sobre todo en despliegues de tejados) en Alemania e Italia, la ampliación de otros mercados en el segmento de fotovoltaica de pequeña escala en China y Reino Unido, la expansión en la financiación de la generación solar térmica a gran escala en España y EEUU y la reducción de los costes de los módulos fotovoltaicos que permitió una ampliación del despliegue de los mismos. De hecho, a finales de 2011, los módulos fotovoltaicos se vendieron entre 1 US$ y 1,20 US$/watt, lo cual lo ubica en 76% por debajo del precio promedio en el verano de 2008.

Por contraste, la inversión total en energía eólica disminuyó 12% para llegar a 84.000 millones de dólares en parte por la incertidumbre política en Europa y una ralentización en el crecimiento de las instalaciones eólicas en China.

Seguidamente el resurgimiento de las renovables en EEUU (en segundo lugar detrás de China), fue determinante durante 2011 a la hora de contabilizar las inversiones en renovables a escala global, al registrar un crecimiento de 57% respecto al año 2010 para llegar a los 51.000 millones de dólares. En contraste, las inversiones en China crecieron 17%, alcanzando una cifra global de 52.000 millones de dólares y Alemania 12% llegando a 31.000 millones de dólares, todo esto si se excluyendo las actividades I+D[2].

Gran parte del impulso que ha tomado EEUU se debe a los programas de incentivos del gobierno federal que justo culminaron en el año 2011 y en cierta forma se vive la inercia del empuje en este sector.

Las economías desarrolladas fortalecieron sus inversiones en la capacidad energética renovable y su capacidad en producción en biocombustibles. Además, fueron los responsables del 65% del total global de inversiones, mientras que los países en desarrollo realizaron el restante 35%.

El Top 5 de los países por el total de las inversiones en renovables durante 2011 estuvo liderado por China, EEUU, Alemania, Italia e India.

El sólido desempeño de las economías desarrolladas se debió principalmente a la próxima expiración de los programas de subsidio.

EEUU fue el inversor más grande entre las economías desarrolladas con una elevada participación en la financiación de plantas eléctricas.

Como región Europa registró una inversión de 101.000 millones en energías renovables en 2011, 10% más respecto a 2010.

A pesar de su fuerte impulso en los últimos años, el crecimiento de la participación de los países en desarrollo en el total global de inversiones se ha ralentizado luego de una tendencia positiva y veloz en los últimos años. Aún así, incrementó sus inversiones totales en energías renovables en 46% contra el 30% realizado por las economías ricas respecto al año 2010.

Tres economías en desarrollo han ampliado sus inversiones en el sector durante 2011: a) China con 52.000 millones de dólares (17% de incremento interanual), b) India con 12.000 millones de dólares y un incremento interanual de 62% y c) Brasil con 7.000 millones de dólares y un incremento interanual de 8% (REPN, 2012).

El crecimiento de India se debió a su plan nacional “National Solar Mission”, el incremento de la capacidad eólica, así como el crecimiento de asociaciones e inversiones por parte del sector privado.

Brasil ha elevado sus actividades en eólica, compitiendo muy de cerca en tasas de crecimiento con las inversiones en etanol, su sector energético renovable dominante o tradicional.

Cerca de 13% del total de inversiones en 2011 se realizó fuera de Europa, Estados Unidos, China, India y Brasil.

En las Américas (sin EEUU y Brasil), las inversiones alcanzaron los 7.100 millones de dólares en 2011, mientras que en Oriente Medio y África ascendieron a 4.900 millones de dólares, en Asia-Oceanía (fuera de China e India) 19.500 millones de dólares. Ésta última región tuvo un crecimiento interanual de 5% durante el año 2011 (UNEP, 2012).

Pareciera en principio que no hay vuelta atrás en el fomento de las renovables. Para muchos ya comienza la configuración de una burbuja. Es posible. Para otros sencillamente una fase más dentro del negocio energético en plena era del petróleo caro.

Sea lo que sea, invertir en renovables resulta una política beneficiosa que puede ayudar a hacer de este mundo, un lugar más sostenible.

La dinámica de las inversiones apuntará en los próximos años hacia las economías emergentes.

En este momento existen países y regiones con empresas poseedoras de suficiente músculo financiero y tecnológico que necesitan expandir su negocio.

España, Italia, Dinamarca, Alemania, son países que tienen un tejido empresarial en torno al desarrollo de proyectos en renovables con una larga tradición. Algunos de éstos pasan por crisis severas y otras requieren una expansión de su sector o ven áreas más prometedoras que en su propio patio.

Brasil y su potencia eólica: un complemento a su hidroelectricidad
Latinoamérica y África son los blancos favoritos desde hace tiempo, sin olvidar algunos países de Asia-Pacífico.

Los países emergentes ya están buscando un modelo más sostenible que les permita ganar mayor seguridad, afectar menos su balanza de pagos y generar un tejido empresarial en torno a un sector energético que requiere constante mantenimiento e innovación. China, India, Brasil, Turquía, Indonesia, México, Costa Rica, Chile, Colombia, entre otros, son los nuevos referentes del futuro renovable y buena parte de las inversiones estarán orientados a esos países.

En nuestra próxima entrada revisaremos bajo que modalidades se están haciendo estas inversiones y en qué tipo de tecnología se están haciendo.

Bibliografía

United Nations Environment Programme (UNEP)/Frankfurt School/Bloomberg New Energy Finance (BNEF), Global Trends in Renewable Energy Investment 2012 (Frankfurt: 2012).

Renewable Energy Policy Network for the 21st Century (2012). Renewables 2012 Global Status Report. http://www.map.ren21.net/GSR/GSR2012.pdf

Ruhul A. Salim a; Shuddhasattwa Rafiq (2012) Why do some emerging economies proactively accelerate the adoption of renewable energy? En Energy Economics 34 (2012) Páginas 1051-1057.


[1] Si no se toman en cuenta las inversiones en colectores solares de agua caliente de más de 10.000 millones de dólares, las inversiones llegarían al nivel mencionado. Adicionalmente cerca de 25.500 millones de dólares fueron invertido en grandes proyectos de hidroelectricidad de más de 50 MW. En la cifra global de inversiones la REPN no toma en cuenta este tipo de inversiones.

[2] Si se consideran las inversiones en I+D+i en tecnologías de smart grids y eficiencia energética los Estados Unidos llevarían el liderazgo.

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